Los Goblin o trasgos (RPG) son pequeños seres verdes (a
veces de tonalidad amarilla) con una gran inteligencia aunque a menudo
unida a un escaso sentido común.
Los príncipes mercantes gobiernan sobre varios cárteles comerciales alrededor del mundo desde la ciudad de Minahonda en la isla de Kezan
donde gestionan sus ejércitos y flotas mercantes. A pesar de que su
actividad principal es el comercio, disponen de ramas dedicadas a la
minería, deforestación, tráfico de esclavos y la caza furtiva.
Trasfondo
Los goblin son pequeños humanoides, astutos y perspicaces, con un
gran interés por el comercio y en los objetos mecánicos. La sociedad
goblin está estructurada en cárteles comerciales liderados por los
príncipes comerciales. Los confabuladores y timadores goblin van siempre
en busca del mejor negocio posible. A pesar de su naturaleza caótica
existe una estricta jerarquía
que divide a los miembros de su sociedad desde los príncpes comerciales
hasta los esclavos. El resto de razas ven a los goblin como inventores,
comerciantes y, sin excepción, maníacos. Los goblin valoran la
tecnología como un aspecto muy útil en el comercio. Unos dicen que su
ventaja - y su maldición - es ser los principales usuarios de tecnología
en un mundo gobernado por la magia. Mientras los Enanos y Gnomos
comparten gustos similares, la tecnología goblin es de mayor envergadura
y siniestra por lo que tiene un mayor impacto sobre el mundo natural.
Emplean vastos equipos de ingenieros que amplían y mejoran la
tecnología actual, produciendo artilugios con un gran número de
aplicaciones. Están constantemente construyendo y reparando máquinas,
así como trabajando en nuevas ideas. Lamentablemente, los goblin
alternan su apasionada genialidad con la falta de concentración. Su
falta de disciplina implica que muchas de sus creaciones se dejan a
medio terminar en cuanto algo nuevo llama su atención. Es por eso que la
artesanía goblin se ha labrado una mala reputación por falta de
fiabilidad, ya que sus dispositivos goblin son propensos a explotar
simplemente porque su creador olvidó colocar una válvula de escape
fundamental. Los goblin envidian los inventos de los enanos
de Forjaz relacionados con las armas de fuego, tanto desde un punto de
vista comercial como tecnológico. Reconocen que las armas de fuego
representan una nueva fuente de poder, y aquel que controle esa fuente
controlará el oro - que es, para los goblin, el poder supremo.
Afortunadamente para el resto del mundo, los experimentos goblin con en
armas de fuego sufren de la habitual dejadez de la raza - y debido a los
abundantes fallos en sus experimentos con la pólvora, no son pocas las
carreras de muchos goblin aspirantes a ingenieros que han acabado antes
de tiempo. Sin embargo su ingenio les ha funcionado en alguna ocasión:
sus armas de pólvora tienden a ser poco elegantes pero violentamente
explosivas (minas, cohetes y similares).
En lo más alto de su jerarquía, los príncipes comerciales gobiernan
sobre los cárteles comerciales goblin en Azeroth. Aunque todos ellos
viven todos en Minahonda, en la Isla de Kezan, lejos de Kalimdor y de
los Reinos del Este, cada uno controla su propia flota comercial y su
ejército privado. Cada príncipe tiene el monopolio del comercio en
ciertas áreas en la que se especializa, como la minería, la
deforestación, el tráfico de esclavos o la caza furtiva. Los príncipes
comerciales son los más astutos de su raza y no se detienen ante nada
con tal de seguir amasando fortuna y poder (tanto por vías legales como a
través del mercado negro, o la traición). Los goblin que se encuentran
en Kalimdor y los Reinos del Este son trabajadores independientes,
contratistas o a sueldo de los príncipes comerciales de Minahonda. Son
luchadores tenaces; atacan tanto con ballestas, como armas de fuego (que
son en esencia, armas enanas modificaciones) mazas, pequeñas espadas o
extrañas armas de fabricación casera para combate cuerpo a cuerpo.
Cuando son atacados en sus madrigueras, luchan con sus propias
herramientas. Tienen un gran conocimiento de tácticas y estrategias, lo
que los hace maestros del asedio. Su amor por las grandes máquinas los
hace ideales para ser utilizados como mercenarios para atacar
fortificaciones.
Los goblin son astutos en los negocios, y aquelos que crean que
pueden llevarles la delantera en una negociación no pueden estar más
equivocados. "Engañar a un goblin" significa en el idioma enano "algo
que es casi imposible de hacer". Los goblin son también estafadores y
timadores consumados. Su misión en el mundo es crear nuevas e increíbles
invenciones, que sirvan para aumentar su riqueza, y si es posible
dejando un reguero de travesuras por el camino.
Los goblin lucharon con la antigua Horda en la Segunda Guerra,
pero abandonaron la relación cuando comprendieron que era más
provechoso trabajar para ambas facciones. Sin embargo, muchos añoran la
diversión furtiva de esos tiempos y hacen descuentos a la gente de
Thrall. Los goblin son los proveedores de transporte casi exclusivos de
la Horda, conduciendo sus zeppelines. El caos de la Horda proporciona a
los goblin un aliciente para trabajar con ellos más de lo que les puede
ofrecer la Alianza. Quizás con la suficiente persuasión, los goblin
podrían ser convencidos para volver a unirse a la Horda por primera vez
desde la Segunda Guerra (aunque pudiera ser tan provechoso como
perjudicial conociéndolos).
Historia
Primeras apariciones
Los goblin aparecieron por primera vez en Warcraft II,
publicado por Blizzard en diciembre de 1995, y han aparecido de manera
recurrente en diversas fuentes del lore de Warcraft desde entonces.
Sin embargo, cronológicamente, su primera aparición tuvo lugar durante la Guerra de los Ancestros, cuando Neltharion creó el Alma del Demonio con la ayuda de artificieros goblin. Por lo tanto se trata de una raza nativa de Azeroth bastante antigua. El Ignoto de lo Profundo menciona que recuerda cuando fueron creados, insunuando que en el proceso participaron los Dioses Antiguos o por lo menos influyeron en su longevidad.
Antiguedad
Los goblin, a pesar de que pueblan diversos lugares del mundo, fueron
durante mucho tiempo criaturas reclusivan que huían del contacto con
otras razas. Hace tiempo, los únicos goblin conocidos eran los nativos
de la Isla de Kezan,
pero no mostraban ningún signo de la inteligencia que poseen
actualmente. La raza era esclava de los trols de la jungla que los
usaban como mineros en los túneles subterráneos de las entrañas del Monte Kajaro.
Su pequeño tamaño era ideal para llegar a los lugares más recónditos y
peligrosos donde sus amos se negaban a ir. Allí se encontraba un extraño
mineral llamado Kaja´mite, que los trols utilizaban para sus rituales vudú.
Sin embargo tenía un efecto inesperado sobre los esclavos que estaban
en constante contacto con él: la kaja'mita generaba una inteligencia
prodigiosa y nueva en los goblin. Tras crear sus propios y poderosos
artefactos de ingeniería y alquimia en secreto, los goblin pronto
derrocaron a sus opresores y reclamaron Kezan como suya, declarando Minahonda como su capital.
Los goblin expandieron rápidamente sus conocimientos sobre tecnología
creando las primeras máquinas de vapor de Azeroth. Los rumores
apuntaban a que su tecnología era más avanzada que la de los enanos.
Surgieron entonces maestros que se especializaron y comenzaron a vender
sus bienes en grandes mercados.
Sin embargo sus artefactos no servían de mucho sin el poder del
kaja'mite que rápidamente fue agotándose en su localización original y
llegó a un punto en que su escasez se volvió crítica. Desesperados, los
goblin se expandieron por todos los rincones del mundo buscando nuevos
depósitos de mineral. Desafortunadamente, durante los siguientes cientos
de años su búsqueda resultó infructuosa y sin kaja'mite, la
inteligencia de los goblin empezó a resentirse, siendo incapaces de
producir su brillante tecnología o siquiera de mantenerla en buen
estado. Su trabajo empezó a degenerar hasta alcanzar el punto de rudeza
que presentan hoy día.
El mundo empezó a tener miedo de usar sus máquinas ya que
frecuentemente explotaban por lo que sus ventas se resintieron. Dado que
a los gobiln siempre les había gustado el dinero, no dudaron en
reinventar el concepto de negocio de venta y, doscientos años antes de
la Primera Guerra se crearon las Flotas comerciales que partían de Kezan hacia el resto de Azeroth.
Época de guerras
Los goblin encontraron una oportunidad perfecta de hacer negocio y levantar su emporio comercial durante la Primera Guerra debido a las necesidades creadas a raíz de la escasez producida desde entonces. En la Segunda Guerra,
los goblin ya se habían establecido como los principales agentes
comerciales de Azeroth. Fue entonces cuando se convirtieron en
proveedores exclusivos de la antigua Horda
a los que ayudaron directamente realizando misiones suicidas atándose
un cinturón de explosivos mientras flotaban con la ayuda de una vejiga
de una oveja inflada por detrás de las líneas enemigas. Comercialmente, a
través de un embajador orco que se reunió seguramente con el Trade Prince Steamwheedle,
se cerró un trato que inclúia máquinas de guerra por oro y tesoros
saqueados. El trato parecía perfecto, durante un tiempo, el príncipe
mercante pensó que los orcos iban a ganar la guerra así que le pareció
natural aliarse con la parte vencedora. A medida que los beneficios
inundaban Undermine, los cofres donde guardaban el oro se iban quedando
pequeños. Pronto ampliaron su actividad hacia el tráfico de esclavos lo
que provocó la repulsa de ciertos goblin que prefirieron mantener su
antigua neutralidad y dejar de proveer exclusivamente a la Horda.
Finalmente, el príncipe mercante se dio cuenta de su error y abandonó
las relaciones con la Horda lo que provocó que la raza haya permanecido
neutral hasta la actualidad. El secreto no era tomar parte en favor de
una facción ya que era más beneficioso proveer a ambas partes del
conflicto para que se enfrentaran entre ellas. Al final de la Tercera Guerra los goblin proveyeron armamento, vehículos y arteros servicios tanto a la Horda como a la Alianza. Pero esto no habría de durar para siempre...
Cataclysm
Después de que el cataclismo que sacudió Azeroth por el despertar de Alamuerte, hiciera que entrara en erupción el volcán de Kezan,
uno de los príncipes comerciales se dio cuenta de que podría ganar una
gran cantidad de dinero ofreciendo a sus paisanos pasajes para abandonar
a salvo la isla en sus barcos para luego venderlos como esclavos. Un
buen plan hasta que durante la travesía, el barco cayó en un fuego
cruzado entre la flota de la Alianza y los barcos de la Horda. Tras
naufragar en las Islas Perdidas, los supervivientes se encontraron con una densa jungla llena de peligros y sorpresas desagradables.
Allí, los goblin de Kezan han encontrado en la Alianza un nuevo
enemigo: unos encuentros inesperados y nada provechosos con esta facción
han sacado a algunos príncipes mercantes de su cómoda neutralidad. Tras
reforzar antiguos pactos con aquellos que otrora fueran sus aliados,
los goblin han sido recibidos en la Horda con los brazos abiertos.
Cultura
Tecnología
Guerrero de vapor goblin.
Aunque en principio sólo eran objeto de bromas de taberna, las
invenciones goblin han mostrado una gran mejora en los últimos años. Al
estar muy apegados a la ingeniería, alquimia y los explosivos, su amor
por la mecánica a menudo ha hecho que sus invenciones sean comparadas
con las de los gnomos
con los que compiten directamente ya que ambos disfrutan fabricando
dispositivos similares. Esta rivalidad ha sido siempre amistosa, como se
puede ver por ejemplo en las competiciones de carreras que tienen lugar
en Shimmering Flats. Algunas invenciones goblin se han convertido en legendarias, como por ejemplo el "triturador",
que permite a un goblin recoger una cantidad de cosecha igual a diez
campesinos o sus "dirigibles", parecidos a zeppelines que pueden
transportar tropas de manera sencilla por un terreno infranqueable. Esta
ingenuidad tecnológica es característica tanto en la relación de los
goblin con otras razas, como en su habilidad para el comercio.
Incluso con el mal funcionamiento y las explosiones que se producen
(que no son tan frecuentes), está demostrado que la calidad de la
tecnología goblin puede rivalizar con la que aplican los enanos a sus
armas de fuego. Si los goblin poseyeran mayor fuerza física y el poder
místico con el que unieran su gran ingenio con la astucia, serían una
raza de gran importancia. Desde luego, los goblin demandan que son ya
los que gobiernan el mundo. Es entonces cuando los goblin se ríen y
dicen que prefieren los desafíos y se ofrecen a invitar la siguiente
ronda.
Comercio
Una tienda goblin.
Tras la Segunda Guerra, los goblin se cansaron de suministrar
explosivos a la Horda y decidieron que debían tomar el mando de sus
propios destinos. Sorprendentemente, se mostraron lo suficientemente
inteligentes como para darse cuenta que el reclutamiento de un ejército
formado sólo por los suyos, sería una opción aún más sangrienta que la
plantación de minas. Así que eligieron un camino diferente.
Los goblin han adoptado el rol de comerciante con una venganza, y
ahora es difícil viajar durante más de un día o dos sin toparse con una
tienda goblin de cualquier tamaño. Los zeppelines goblin vuelan a través
del continente, transportando bienes, provisiones, mensajes y pasajeros
de una tienda a otra, y se ha escuchado a más de un goblin alardear de
que si algo no está en su tienda, puede tenerlo en las estanterías
dentro de una semana. Un bromista desafió aquella reclamación y pidió
una docena de trituradoras, sólo dos días más tarde estaban esperando
fuera de su casa.
Las tiendas goblin se pueden encontrar en cualquier parte de Azeroth,
independientemente de si se trata de ciudades cercanas a peligros como
La Plaga. Los goblin venderán algo a cualquiera que lo desee con unos
precios "inflados".
Al parecer, el propietario goblin de cada tienda decide cómo proteger
su negocio de los robos. Algunas soluciones empleadas incluyen el
alquiler de mercenarios como guardias de seguridad; complicados sistemas
de seguridad; y, el más destacado, enormes bombas sobre un muerto que
puede detonarse en cualquier momento si un comerciante goblin se siente
amenazado. Después de la extensión de noticias sobre ladrones y matones
que entran en las tiendas, pocos confían ya en que una tienda pueda ser
protegida.
Aunque muchas tiendas permanezcan independientes, un número elevado
de ellas muestran indicios de ser regentadas por miembros de Ventura&Cia,
cuyos propietarios se vanaglorian de que su sede se encuentra en una
ciudad lejana gobernada por su raza, donde las calles están pavimentadas
con oro.
Los goblin también son legendarios por la gran variedad de
operaciones comerciales que manejan por su tenacidad en la negociación.
Raramente venden un objeto por menos de una pieza de cobre de lo que
realmente vale. Los goblin han establecido pequeños puntos de comercio a
lo largo y ancho de Kalimdor en un impresionante breve espacio de
tiempo. Estas avanzadillas comerciales varían en tamaño y posición, pero
todos tienen una variedad similar de mercancías. Estas pequeñas tiendas
reciben suministros regularmente (o tanto como sea posible,
considerando los peligros que entraña viajar por Kalimdor), todo
coordinado por el príncipe comercial goblin.
Cría
Según el comentario hecho por uno de los desarrolladores del RPG de Warcraft (y en el juego de boca de Gaxim Rustfizzle,
los goblin "se reproducen como conejos", multiplicándose rápidamente y
provocando un exceso de población que algunas veces destruye las razas
vecinas de la zona donde se han instalado.
Tal es el caso de Tanaris, donde los goblin exceden en número a los Trol Sandfury,
así como la Isla de Kezan, donde también expulsaron a los trolls
nativos de la mayor parte de la zona. La única razón por la que los
goblin no superan en número a la Horda y la Alianza es porque suelen
"explotar" durante sus experimentos.
Razas
No suele haber muchas variaciones entre la raza de los goblin sino
más bien mutaciones de la raza original. Algunas de estas razas son:
Hobgoblin
Gilgoblin
- En el Apéndice tres del Manual of Monter se nombran dos razas de goblin: los Coal Goblin y los Spider-Eye Goblin.
Cocina
Algunos goblin son reconocidos maestros con grandes habilidades para la cocina. Recetas de cocina, como las Almejas Picantes a la goblin y la Sopa de Almejas de Minahonda
son un elemento básico del comercio promovido por la espigada raza
verde. Los aventureros de Azeroth que deseen progresar en su habilidad
de las artes culinarias al nivel artesanal están destinados a ayudar a Dirge Quikcleave, el maestro chef de Gadgetzan, en la creación del un nuevo plato suculento, Sorpresa de Almejate. Otro chef goblin de prestigio, Legassi, que está perdido en la Península de Fuego Infernal tras un accidente de zeppelin, guía a los jugadores en la creación de nuevos, variados y tentadores platos.
Creencias
Según los libros de RPG, los goblin solo creen en ellos mismos y en
el dinero. Levantan incrédulos la ceja cuando oyen hablar de cosas
insustanciales como el chamanismo o la Luz Sagrada, ya que prefieren a
dioses que se puedan ver, pesar... y gastar. Curiosamente la raza jugable en Cataclysm dispone de chamanes y sacerdotes.
Idiomas
Los goblin hablan el goblin, orco, y el común. Deben dominar los idiomas para poder comerciar con el máximo de razas posible.
Ejército militar
Contemplar los ejércitos Goblin es terrorífico. Las flotas
comerciales están provistas de las más fanáticos y destructivas
criaturas de Azeroth. Alguien normal se preguntaría por qué los
príncipes comerciales requieren de un ejército tan poderoso cuando
oficialmente se encuentran en bajo una bandera diplomática neutral.
Ciertamente parece excesivo.
En realidad, la verdad es la contraria. La vida de aquellos que provienen de los Mares del Sur
es ruda, debido a los ataques de toda clase de piratas, bribones y
bestias mágicas. El peligro acecha en todo lugar y los príncipes
comerciales siempre han estado amenazados. Cada día tres personas deben
probar sus comidas para evitar ser envenenado. Solo hay una manera de
llegar a ser un príncipe comercial y esa es eliminando a la competencia.
Es por eso, para evitar que algún rival pueda destronarlos y ocupar su
lugar, por lo que deben tener un ejército de guerreros, algo necesario
para poner orden en el mundo goblin.
Además, las flotas necesitan de soldados especiales. La mercancía de
Minahonda se vende en todo el mundo, especialmente en aquellos
territorios desolados y hostiles donde su precio aumenta y es más
rentable hacer negocios. Si los goblins estuvieran solos en esos
peligrosos lugares sin estos soldados, no habría comercio sino
comerciantes muertos.
A pesar de su apariencia, los goblin siguen un rígido procedimiento a
la hora de entrar en formación para la batalla. Lo único que parecen es
desorganizados, lo que no quita que debido a su inteligencia, puedan
usar su cerebro durante la contienda. Confundir al enemigo, cegarlo,
deslizarse y hacer sabotaje... La Alianza perdió muchas batallas durante
la Segunda Guerra por subestimar las tácticas de los goblin.
Los goblin disponen de un mareante arsenal de enormes armas, desde
simples trabucos hasta enormes máquinas de guerra a vapor. Su tecnología
domina el campo de batalla, creando más caos y destrucción que los
efectos que puede provocar la magia.
Cuando los goblin lucharon en la Segunda Guerra, crearon varias
unidades especiales: los zeppelines que dominaban y controlaban el
terreno desde las alturas y transportaban a las tropas, o los zapadores
que usaban explosivos para derrumbar fortificaciones enemigas. A menudo
los goblin iban adosados al explosivo por lo que como consecuencia de la
deflagración perdían la vida. Era evidente que los zapadores salían
baratos.
Además, durante la guerra, los goblin lucharon en todos los terrenos,
especialmente el mar. El clan Stormreaver capturó tortugas gigantes
nativas de los mares del sur y, una vez amansadas con poderosos hechizos
de control, fueron remachadas con doseles herméticos en sus espaldas
para ser usadas como infantería submarina orca. Gracias a su capacidad
submarina, las tortugas podían sabotear al enemigo sin levantar
sospechas o informar a la flota orca de las posiciones de los humanos.
Eran detectadas solamente por torres de vigilancia, criaturas aéreas u
otras naves submarinas. Los osados goblin se dedicaron a destruir naves
enemigas, lanzándoles enormes contenedores de líquido tan altamente
inflamable que arrasaría hasta el armazón más fuerte que existiera.
Durante la Tercera Guerra, los goblin crearon trituradores y los
pusieron al alcance de cualquiera que quisiera pagar por ellos. A los
pilotos que los manejaban les importaba bastante poco la guerra,
preferían serrar los bosques a cambio de dinero. Sin embargo, cuando
entraban en combate, los trituradores goblin resultaban letales. La
inexperiencia del piloto era suplica con creces con la capacidad
destructora del soldado mecánico que podía cercenar enemigos con la
misma facildad que talaba árboles. También los ingenieros y alquimistas
participaron en la lucha garantizando explosivos y armas biológicas al
mejor postor.
Goblin Importantes
Apariencia física
Los goblin son pequeños y espigados, de poco más de 90 centímetros de
altura y entre 13 y 23 kilos. Tienen unas grandes narices, mentones y
orejas de piel verde. Sus brazos son largos y delgados, acabados en unos
habilidosos dedos. Tienden a usar ropa de cuero, a menudo acompañado de
un delantal para protegerse de los fluidos cáusticos. Suelen cubrirse
los ojos con gafas especiales y dispositivos mecánicos que incorporan a
sus cuerpos por medio de ataduras. Su pelo tiene un estilo mohicano, de crín de caballo o de punta. En inglés suelen tener acento de Brooklyn o Nueva Jersey.
En World of Warcraft, su modelo físico era una variación del usado por los enanos con ciertas capas y animaciones propias.
Relaciones diplomáticas
Los goblin están organizados en cárteles de comercio y suelen estar
en contacto con numerosos agentes, tanto amigos como enemigos. Sus
abundantes desplazamientos por mar, transportando mercancías, esclavos o
especias exóticas han hecho que busquen lugares puntuales para
establecer almacenes y puntos de venta. En los libros de RPG de Warcraft
se especifica que estos emplazamientos se encuentran por todo el mundo,
incluyendo ciudades neutrales en todos los continentes de Azeroth. En
Kalimdor, su principal punto de encuentro es Trinquete, una ciudad portuaria situada en Los Baldíos, en los Reinos del Este, en el sur se encuentra Bahía de Botín otra ciudad portuaria y Edj en la Isla de Kezan,
el hogar natal de los goblin. En World of Warcraft se amplió esta lista
hasta contener todas las ciudades que pueden encontrarse actualmente.
Así se añadieron Gadgetzan en el desierto de Tanaris o Vista Eterna en Cuna de Invierno. En la Burning Crusade pudo visitarse Area 52 y en la Lich hacer lo propio con K3. En Cataclysm es posible acceder al puerto de Kezan al principio de la aventura de la raza jugable antes de unirse a la Horda.
Debido a su carácter neutral, estas ciudades pueden recibir visitas
tanto de miembros de la Alianza como de la Horda. Los enfrentamientos
debido a las hostilidades entre ambas facciones deben ser evitados por
los guardias para proteger a los clientes y al género. Además reciben
ataques por parte de sus enemigos por lo que es frecuente ver a los
mercaderes escoltados por sus guardaespaldas.
Horda y Alianza
A los goblin les importa poco los conflictos de la Alianza y la Horda. Sin embargo, al contrario que La Plaga
no quieren que ambas facciones se exterminen ya que eso provocaría que
se quedaran sin clientes. La guerra es beneficiosa para los goblin ya
que les permite vender armas, equipamiento, objetos mágicos e incluso
esclavos, por lo que un estado de eterno conflicto es el más deseado por
los mercaderes.
El equilibrio de poder entre ambas facciones ha hecho engordar el
bolsillo de los goblins desde hace generaciones. Su neutralidad les hace
indiferentes aunque dentro de cada organización tienen más simpatía por
algunas razas que por otras.
En sus relaciones con la Alianza, siempre se han mostrado favorables a comerciar con los elfos nocturnos
a los que consideran sus mejores clientes y quienes suelen comprarles
objetos mágicos. Sin embargo a raíz de la deforestación de la zona al
sur de Vallefresno, muchos goblin se han enemistado con los guardianes
de los bosques. También comercian en abundancia con los humanos, sobre todo los de Theramore a quienes prestan servicio de mercenarios en territorio hostil. De los enanos admiran su maestría en las armas de fuego, que intentan imitar en sus invenciones que posteriormente venden. Con los gnomos
guardan una gran rivalidad. La razón es la lucha entre ambas razas por
demostrar las mejores dotes en la ingeniería. Esto se traduce a veces en
pequeñas competiciones como el Circuito del Espejismo en el Desierto de la Sal. El resultado final es incierto, no se sabe realmente quienes son los mejores inventores.
La Horda y los goblin siempre han tenido buenas relaciones. Aliados en la Segunda Guerra,
muchos goblin dieron su vida en misiones suicidas llevadas a cabo
contra la Alianza. Suelen transportar a las tropas de la Horda en sus
zeppelines y sobre todo disfrutan de la compañía de los orcos con quienes se reúnen para beber y recordar sus incursiones durante conflictos anteriores. Bajo el mando de Thrall,
los goblin han seguido prestado un gran servicio a la Horda reparando
sus máquinas de guerra cuando estos andaban escasos de mecánicos (por un
buen precio claro está). A pesar de haberles sido ofrecida la
posibilidad de reincorporarse a la Horda, los goblin siempre han
permanecido neutrales. En Cataclysm sin embargo, aquellos que huían de la destrucción de su hogar se han unido a la Horda.
A pesar de servir a ambas facciones, los goblin nunca han jugado a
ser agentes dobles, traicionando a algún cliente. Ellos entienden la
guerra demasiado bien como para renunciar a la confianza de aquellos que
les compran y requieren sus servicios. Es uno de los pocos
comportamientos que podrían llamarse 'honor' dentro de la idiosicrasia
de su raza.
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